Los líos que armó la agencia en su apoyo al racismo del oriente
y que hacen que nadie entienda la alianza de Santa Cruz con
los indígenas amazónicos en la disputa de modelo con el MAS.
Intentaron otro Kosovo, pero finalmente habrá acuerdo pluricultural.
JPI
Las largas garras del Imperio
“En Bolivia se disputa el modelo de liberación”
Emiliano Guido
Mientras avanza la columna indígena hacia La Paz, en protesta por la construcción de una ruta sobre un parque nacional, la mayor crisis de la era Evo Morales dispara en los medios y los analistas, interrogantes fangosos y cruzados. ¿Es, finalmente, el trazado de la carretera por el Tipnis una maniobra del sub-imperialismo brasileño para expandir el transporte de sus productos? ¿O, son, en realidad, los pueblos originarios amazónicos, títeres de las agencias norteamericanas? Sin embargo, para la socióloga argentina Maristella Svampa, autora de los recomendables libros Debatir Bolivia. Los contornos de un proyecto de descolonización y Las vías de la emancipación. Conversaciones con Álvaro García Linera, el eje del análisis sobre la coyuntura boliviana debería ser menos maniqueo y extremista. “Con la derrota de las oligarquías regionales, el gobierno profundizó una perspectiva más convencional del Estado y del desarrollo. Por el contrario, los indígenas de las tierras bajas tienen una mirada más respetuosa del territorio. Así, lo que está en disputa ahora en Bolivia es también qué se entiende por proyecto de descolonización”, advierte Svampa y acto seguido no olvida de señalar “el aprovechamiento que la derecha de Santa Cruz, profundamente racista, hizo del tema indigenista”.
–¿Cuál es el objetivo estratégico que persigue el gobierno con la carretera amazónica? ¿Extender la frontera del Estado?
–Quien conoce Bolivia sabe que es necesario interconectar el país y que éste es un reclamo real. En este caso, también se busca “independizar” el departamento de Beni de Santa Cruz creando nuevas rutas. Pero, también es cierto que la carretera abre una puerta a numerosos proyectos extractivos, que traerán consecuencias sociales y ambientales negativas, y que los pueblos indígenas involucrados no fueron consultados.
En ese sentido, creo que la ceguera del gobierno, luego del antecedente del gasolinazo (levantamiento popular por el aumento de la nafta), tiene que ver con un proceso de construcción de la hegemonía poco pluralista: no hay consulta a las organizaciones, y cuando las hay, el gobierno busca claramente tutelarlas.
–En la tensión entre desarrollo y buen vivir, parece estar ganando fuerza el primer tópico dentro del oficialismo. ¿Por qué?
–Hay que leer la problemática en varios niveles. Primero, desde el comienzo del gobierno de Evo (Morales) hubo tensiones entre la aspiración de crear un Estado plurinacional y la voluntad de construir un Estado nacional. Para lo primero no hay receta; hay que inventarlas; para lo segundo, sí. En el marco de la polarización social y regional que se vivió hasta 2008, dichas tensiones aparecían desdibujadas. Luego, con la derrota de las oligarquías regionales, el gobierno profundizó una perspectiva más convencional del Estado y del desarrollo, basada en un programa de megaproyectos extractivistas, muy alejados de la perspectiva indígena del buen vivir.
A esta inflexión estatista hay que agregar que hoy también se deshace la supuesta articulación entre lo campesino y lo indígena, y entre indígenas de tierras altas (aymaras y quechuas) y de tierras bajas, ya que estos sectores proyectan una visión diferente del territorio y del desarrollo. Mientras cocaleros y campesinos colonizadores buscan apropiarse y explotar económicamente el territorio, sin muchos recaudos, los indígenas de las tierras bajas (sobre todo los de la Amazonía) tienen una perspectiva más respetuosa del mismo. Así, lo que está en disputa ahora es también qué se entiende por proyecto de descolonización.
–¿Cómo entender políticamente a los indígenas de las tierras bajas? ¿Porqué nunca fueron un actor de fuerza dentro del MAS?
–El MAS no es un partido convencional; proviene del sindicalismo campesino, y aunque en su ampliación (social y geográfica) fue cambiando, no puede contener el mosaico de fuerzas sociales que atraviesan Bolivia. Los indígenas de las tierras bajas tienen sus propias organizaciones, como Cidob y Conamaq, que promovieron temas como la autonomía indígena. A veces, en su apoyo a Evo, estas organizaciones asumieron rasgos pragmáticos y corporativos, pero luego de la Contracumbre Climática en Cochabamba, la autonomía, la defensa del territorio y el derecho de consulta (previa, libre y vinculante), aparecen en el centro del discurso descolonizador.
–¿Hasta dónde la presencia de las ONG y agencias norteamericanas como la Usaid son reales en la protesta indígena?
–Lamentablemente, ese discurso forma parte del intento del gobierno por desprestigiar a las organizaciones movilizadas. No es la primera vez que Evo apela a esa estrategia, dada la incomodidad que le generan los reclamos ambientales. Por último, antes que indagar sobre la intervención de Usaid (cuyo alcance debe ser minimizado, ya que las organizaciones tienen autonomía), lo que hay que revisar es el aprovechamiento que la derecha de Santa Cruz, profundamente racista, hizo del tema indigenista en el marco del conflicto del Tipnis.
–En sus últimos escritos, el vicepresidente Álvaro García Linera plantea que el actual excedente de la economía hay que volcarlo al salto industrial del país. La COB, sin embargo, exige que ese dinero debe ser utilizado para el aumento de salarios. ¿Cómo observa esta contradicción?
–Desde su asunción en 2006, García Linera cambió su concepción sobre el Estado; él mismo afirma que tiene una visión hegeliana del mismo, lo cual lo lleva a impugnar todo reclamo como particularista en nombre de un supuesto interés general. Nadie niega que existan reclamos corporativos, pero eso no define de por sí su carácter legítimo o ilegítimo, justo o injusto. En Bolivia hay suficientes reservas como para llevar una política salarial más redistributiva, al menos en el sector público. Por último, creo que lo de García Linera responde a una voluntad de modernización –no a un lobby–, aunque hablar del “gran salto industrial”, cuando lo que hay en carpeta son todos proyectos extractivos con impacto ambiental, devela una ilusión desarrollista, esto es, un proyecto de modernización de patas cortas y consecuencias negativas largas.
OTRAS NOTAS
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Paradojalmente, una protesta de las etnias amazónicas disparó la mayor crisis del primer gobierno indígena boliviano. Por lo tanto, la reunión que tendrán esta semana en el Palacio Quemado el presidente Evo Morales y los líderes de los grupos comunitarios Moxeños, Yuracarés y Chimanes promete ser ríspida por los múltiples pases de facturas que se están haciendo presumibles compañeros políticos de ruta.
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Ahora se abre un período de construcción de hegemonía en Bolivia, adelanta a Miradas al Sur Maristella Svampa, profesora de la Universidad Nacional de La Plata y doctora en Sociología por la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales de París. Svampa acaba de publicar junto al periodista Pablo Stefanoni y el historiador Bruno Fornillo un libro que analiza el proceso de cambio abierto en el vecino país desde la asunción presidencial de Evo Morales en diciembre de 2005.
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El próximo jueves 28 y viernes 29 de julio más de 220 comunicadores del Encuentro Nacional de Organizaciones Territoriales de Pueblos Originarios en la Argentina realizarán el Primer Congreso de Comunicación Indígena, a fin de debatir la aplicación del derecho a la comunicación con identidad a través de un plan nacional de comunicación indígena.
Este congreso se realizará en la recientemente inaugurada Casa de la Militancia de la agrupación H.I.J.O.S., ubicada en el Espacio para la Memoria (ex ESMA), Ciudad Autónoma de Buenos Aires. -
La Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual reconoció –por primera vez en la historia argentina– el derecho a la comunicación de los pueblos originarios. Durante años, los integrantes de estas comunidades denunciaron la violación de este derecho fundamental que impedía la proyección de la comunicación indígena con identidad.
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Hugo Chávez la ha logrado varias veces, a Álvaro Uribe se la negaron y a Manuel Zelaya lo sacaron en pijamas de su país por creer que la buscaría. Es la reelección presidencial. En América latina, la posibilidad de reelegirse a un cargo público es algo limitado en unos países y que ha sido objeto de controversiales reformas en otros. Pero en todo caso es un tema álgido que suele generar fuertes debates cuando aparece en la agenda política. Y es lo que pasa actualmente en Bolivia.
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Por primera vez un jefe de estado escucha los reclamos de las comunidades aborígenes y reconoce sus derechos territoriales y culturales.
Disciplina alemana
Rafael Poch, La Vanguardia (Barcelona)
Tres años después de Lehman Brothers, Alemania reduce la peor crisis desde 1929 a una cuestión de endeudamiento y virtud. Afirma que en los últimos quince años, mientras los europeos del sur estaban de fiesta, ella llevó a cabo un proceso de reformas estructurales y desregulación, practicó la austeridad salarial y sufrió una alta desocupación. Gracias a aquel sacrificio, dice, cosechó enormes superávits exportadores, que logra mantener en la crisis, y tiene poco paro. Su mensaje es: “Nosotros ya hicimos los deberes, ahora les toca a los endeudados”.
Una mayor integración económica europea que remedie el defecto de nacimiento del euro (una moneda única sin fiscalidad común) se entiende en Alemania únicamente como un acuerdo para forzar la disciplina presupuestaria, configurando una especie de régimen autoritario de ahorro a nivel de la Unión Europea. En ese régimen se debería cancelar la soberanía de los infractores e intervenir sus gobiernos mediante el envío de funcionarios europeos, proponen los abogados más elocuentes de la fórmula. La austeridad debe consagrarse como principio constitucional. Esa schuldenbremse es la contribución doctrinal alemana a la actual crisis, podría decirse. Fuera de Alemania cada vez hay más consenso acerca de que esta doctrina es un completo disparate.
La leyenda del país virtuoso ignora que su superávit exportador y los déficit de los demás son, en un mercado unido, dos caras de la misma moneda. Alemania consiguió ese éxito practicando un recorte de salarios reales de casi el 2% en los últimos diez años, mientras en los otros países los salarios subían. Los enormes capitales que Alemania generó se invirtieron y prestaron a países como Grecia, España, Portugal, Italia e Irlanda. Más de un billón de euros, según el Banco de Pagos Internacionales, gran parte en absurdos negocios meridionales inmobiliarios que no habrían adquirido tal volumen sin esos capitales. La estupidez meridional se financió con la de los bancos alemanes, incluida la burbuja inmobiliaria de Estados Unidos.
Una vez la situación estalló, Alemania ha sido líder en la ideología de utilizar las cuestiones de deuda para forzar la austeridad, lo que en Grecia se demuestra como catástrofe. Grecia tiene hoy 20.000 millones más de deuda, su sociedad está siendo enloquecida con los recortes y toda perspectiva de crecimiento resulta asfixiada por esa política. El FMI acaba de corregir su previsión para Grecia en este año: en lugar de contraerse un 3% como se pensaba hace seis meses, su PIB lo hará un 5%. Y la guinda es que la perspectiva de una quiebra griega amenaza al conjunto del sistema financiero europeo, lo que asusta al mundo entero, ha dicho Barack Obama. Siemens, una de los mayores consorcios europeos, ya está asustado: ha retirado más de 500 millones de euros de uno de los mayores bancos franceses para colocarlos en el Banco Central Europeo.
Todas las ideas que se formulan para salir de este despropósito, desde la creación de eurobonos hasta una recapitalización más realista de los fondos de rescate organizados el año pasado –que ahora se quedan pequeños ante posibles problemas en países mucho más grandes como Italia o España–, tienen al Gobierno alemán, a la canciller Angela Merkel y al ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, como principales oponentes. Algo parecido ocurre en el Banco Central Europeo: las concesiones a la realidad que esa institución ha debido realizar, comprando deuda italiana, española y griega in extremis, han tenido lugar entre resistencias y dimisiones alemanas.
Los raros políticos de la coalición de gobierno de Merkel que se han atrevido a poner en cuestión el dogma han sido anatemizados. Ha sido el caso de la presidenta del Sarre, Annegret Kramp-Karrenbauer, que se atrevió a decir que la disciplina presupuestaria está bien cuando la economía va bien; no en la actual situación.
Lo peor es que esta rigidez está presa de la opinión pública, a la que no se ha explicado la naturaleza de la crisis. Hacerlo sería reconocer que tampoco Alemania lo hizo bien, y que no se trata de un mero problema de deuda y virtud sino de una verdadera enfermedad del sistema económico, de la abdicación de los estados o, mejor dicho, de la total subordinación de los estados al beneficio desenfrenado de una pequeña oligarquía definitivamente liberada de los escrúpulos sociales del mundo de la guerra fría.
La ironía de la situación es que comienzan a detectarse humedades en el camarote de primera del Titanic. Quienes creían que les blindaba contra el naufragio, y confundían el iceberg estructural con un problema de mala administración mediterránea, están entre extrañados e inquietos por la humedad que sienten en los pies pese a sus gruesos calcetines de lana. Mucho depende de Europa, dicen en EE.UU. y en el FMI. En Europa mucho depende de Alemania. Pero Alemania es lenta. Condenadamente lenta. El animal que mejor la representa en esta crisis es la tortuga.
UN ATAJO AL FUTURO: BRICS + TECNOLOGIA + PERIFERIA + CENTRO + CAPITAL + TRABAJO (1ª PARTE)
Es conjetura habitual decir que el BRICS será la principal potencia “dominante” en el mundo a partir del año 2050. Es solo una conjetura: “…es Chile un país tan largo, mil cosas pueden pasar…”, y pasaron. Es conjetura habitual decir, más recientemente, que el Primer Mundo ya no recobrara su antigua relación con el llamado estado de bienestar y también que la crisis financiera nos conduce a una situación de estancamiento permanente: ¿Haremos de Italia e Inglaterra protectorados de los bancos franceses y alemanes, además de a Grecia? ¿La deuda norteamericana se expandirá indefinidamente y China seguirá comprando títulos? Hay cosas que pueden no pasar… pero eso no implica, ni mucho menos necesariamente, que pase lo contrario. Volviendo al BRICS, es más que probable que, junto a países como Nigeria, México, Argentina, Irán y/o Indonesia entre otros, seamos el principal poder factico antes de 2040. Para lo cual hay que “salvar” al Primer Mundo ( U.E. + E.E.U.U.). y utilizamos la palabra salvar por su carácter paradojal, ambivalente y de implicancia mutua: “…o nos salvamos todos o que se hundan ellos…” Esta frase ha sido repetida hasta el hartazgo y “desmentida” por los “hechos”… Resulta aleccionador que hoy en día se la pueda caracterizar tan acertada como la que daba por posible un genocidio en Chile, que mil cosas pudieran pasar.
Sería muy conveniente a esta altura de nuestro desarrollo web, en el cual nos manifestamos “pro-chinos” pero defendemos el libre credo de los budistas del Tíbet, en el cual no vemos con malos ojos “todo” lo que provenga del imperio pero reivindicamos nuestro pasado guevarista, en el cual no encontramos antagonismo actual entre las mayores partes de los escritos de Gandhi, Mandela o Mao… y tanta otras “contradicciones propias de un esquizofrénico” que el mismo Belnap saldría corriendo para el otro lado. Decíamos que sería muy conveniente explicitar una suerte de proyecto, a medida que también se analiza el panorama mundial.
Tal proyecto, Acheral Proyect, de ahora en más A.P., consiste en ligar por un término inicial de 5 años, la suerte de algunas regiones o países estratégicamente electos en la consecución de varias tareas necesarias a la humanidad y que no se cumplen en la actualidad. Son, los anteriormente nombrados mas otras emergentes, otras en situación de emergencia económica, 22 regiones de Europa y los estados de California, New York, y Quebec, en Canada.
Vale la pena aclarar que si el capital financiero armo el escándalo mundial que todos conocemos es porque partían de premisas falsas: el mal llamado neoliberalismo como forma superior de crecimiento acumulativo, y la convicción de que la fiesta no la iban a pagar otros que los trabajadores de los países endeudados ¿? (Anticipación!!!)*. Les contare aquí una ilustrativa anécdota personal, ya que es ejemplificadora. Cursaba yo mi escuela de segundo nivel en un colegio norteamericano: la profesora de historia me explico que los ingleses habían sido proteccionistas de su industria y al mismo tiempo exportaban liberalismo y balcanización a la periferia. Además eran banqueros que prestaban dinero a economías que luego habría que “rescatar”, con ajustes, campañas del desierto y genocidios, nuevos préstamos, la combinación de estos, o lo que fuera. Al mismo tiempo, los intelectuales “pro-soviéticos”, a los cuales me ligaba mi militancia, escribían en sus libros las mismas tesis, aproximadamente las mismas, no había una real diferencia, salvo que unos lo ponían como ejemplo y otros lo denunciaban como un escándalo colonial o imperialista.
Retornemos, para finalizar esta primera parte al grande del A.P., el organismo rector y mentor seria la O.N.U. Y una de las posibles acciones seria, valga cualquier ejemplo, combinar el enorme potencial tecnológico de California con, digamos un país con mucha mano de obra, por ej. India.
Como mercado para lo producido se establecerá el conjunto de habitantes que conformen el núcleo de A.P. y la exportación a comercio justo al resto del mundo. Se nos podrá decir que no hay proceso de acumulación financiera, justamente esa es la clave del éxito: solo habrá acumulación de capital compartido y transferencia de tecnología. Es clave la transferencia de tecnología ya que pronto la actual se torna obsoleta. El aumento del consumo no generara más inflación que la propia de economías calientes, ¡lo cual es excelente! A pesar de lo antedicho, el rol de algunos bancos no será menor: auditaran todos los procesos de producción, distribución y consumo, validando la eficacia de procedimientos, lo que les redituara un beneficio con el cual podrán dar créditos al consumo de bienes de manufactura propia, al interés que corresponda. Finalmente el proyecto se irá extendiendo por todo el mundo. Así, llegaremos al 2050 en el 2035 (Para entonces ahora vemos que los BRICS seran hegemonicos por si solos!!!)* y habremos salvado al Primer Mundo y lo habremos extendido por doquier… (Pero llegaron los Monti, los Rajoy… y comenzo la pesadilla con la indispensable participación del amigo yanqui)*
*Post Scriptum
JOAN PRIM IBAÑEZ


