LA NACION     Lunes 30 de enero de 2012 | 07:33

 

¿Creó Alemania la crisis en la eurozona?

¿A quién se debe culpar por comenzar la actual crisis en la eurozona? ¿Grecia? ¿Italia? La respuesta, más bien, puede estar un poco más al norte 

 

Foto: AP 

No fue el comportamiento de los miembros del sur de la eurozona el que dejó a la moneda común al borde del abismo.

Desde el principio hubo una forma para que la Unión Europea vigilara las economías de los estados miembros, siguiendo las reglas establecidas para la moneda común en el Tratado de Maastricht.

Se le llamó el Pacto de Estabilidad y Crecimiento y no fue ni Italia ni Grecia el que lo torpedeó. Fue Alemania.

En 2003, Francia y Alemania habían gastado de más y sus déficits presupuestarios habían excedido el límite del 3% del Producto Interno Bruto al cual estaban atados legalmente.

EL PODER DEL VOTO

La Comisión Europea -entonces bajo el mando del exprimer ministro italiano Romano Prodi- tenía el poder para multarlos.

Pero los ministros de finanzas de lo que entonces era una eurozona de 15 miembros se reunieron en Bruselas y rechazaron el voto de la Comisión.

Votaron, en otras palabras, para absolver a Alemania y Francia.

Votaron a favor de no hacer cumplir las reglas que habían suscrito y que estaban diseñadas para proteger la estabilidad de la moneda común.

El entonces ministro de finanzas británico, Gordon Brown, votó de acuerdo con la posición alemana y francesa.

La Unión Europea es criticada con frecuencia por el poder que tiene una Comisión Europea que no es elegida y supuestamente no tiene que rendir cuentas.

En esa ocasión vital, la Comisión luchó contra algo mucho más poderoso: la voluntad combinada de gobiernos elegidos democráticamente.

“Claramente”, me dijo Romano Prodi, “no tenía suficiente poder”.

“Traté y ellos (los ministros de finanzas) me dijeron que me callara”.

Jacques Lafitte fue un joven funcionario del ministerio de finanzas de Francia enviado a Bruselas en los años 90 para ayudar a diseñar la moneda común.

Dijo que los tecnócratas que trabajaban en el proyecto sabían que se necesitaba algún mecanismo central para asegurar que los gobiernos miembros cumplieran las reglas.

“Hicimos en ese entonces una serie de sugerencias a los estados miembros”, dijo Lafitte.

“Pero todas fueron rechazadas porque habrían conllevado la transferencia de soberanía de los gobiernos nacionales a Bruselas o tal vez a Fráncfort”.

“Lo sabíamos en el fondo. Otra vez no podíamos decirlo tan públicamente”.

“Éramos simplemente unos tecnócratas. Debíamos callarnos y escuchar a los estados miembros que, casi por definición, sabían cómo hacer las cosas mejor. Estaba convencido de que no era suficiente”.

MAASTRICHT, “GRAVEMENTE PERJUDICADA”

John Grant era el embajador de Reino Unido ante la Unión Europea durante la reunión de ministros de finanzas.

“La credibilidad de la Comisión y la disposición de los estados miembros a aceptar la autoridad de la Comisión como la responsable independiente de asegurar el cumplimiento de los criterios de Maastricht se vieron obviamente perjudicadas gravemente”, dice.

Fue también una señal para el resto de Europa.

“La opinión era que si los chicos grandes no cumplían ni se disciplinaban, entonces iban a estar más relajados cuando se trataba de hacer que nosotros cumpliéramos con el tratado”, recuerda el exviceministro de finanzas de Grecia, Peter Doukas.

“Digo, nadie puede imponerles sanciones a Alemania y a Francia. Son los superpoderes europeos. Así que no van a cumplir”.

“La presión estaba simplemente ausente”, añade Doukas.

El poder que retuvieron las naciones para controlar sus propios presupuestos -que, como sabemos, incluye el poder para maquillar las cifras en algunos casos- está siendo retirado.

En el futuro, los gobiernos de la eurozona tendrán que presentarle a Bruselas su presupuesto a priori para que sea aprobado.

¿Pero cuánto tiempo antes de que las poblaciones nacionales se subleven en nombre de la democracia?

“MAYOR INFLUENCIA”

 

 

 

Desde Helsinki a Atenas ya se está agitando la revuelta y a veces incluye manifestaciones antialemanas.

“Alemania es la locomotora del dolor para los problemas de otras personas”, dice Peter Doukas.

“Pedirá una mayor influencia en lo que está pasando en Grecia, Italia y España”.

“El centro de gravedad se está moviendo rápidamente hacia Berlín”.

“En la unión fiscal serán los que dicten los términos, con Francia como su socio menor”.

La resonancia histórica de una poderosa Alemania que demuestra su peso en Europa asusta a los mismos alemanes. Ellos no buscan ni quieren el liderazgo en Europa.

Pero se les ha encargado la labor de ser líderes.

PODER VS. INACTIVIDAD

En noviembre, en un poderoso discurso en Berlín, el ministro de Relaciones Exteriores de Polonia, Radislav Sikorski, les pidió a los alemanes que actuaran.

“Probablemente seré el primer ministro de Relaciones Exteriores de Polonia en la historia que dice esto, pero aquí está”, dijo Sikorski.

“Me da menos miedo el poder alemán que el miedo que estoy empezando a sentir por la inactividad alemana”.

Fue como si estuviera diciendo “ya superamos la pesadilla nazi; ustedes también deberían hacerlo”.

La paradoja resultante es esta: que un proceso que fue motivado hace 20 años por un deseo de europeizar a Alemania parece que va a tener justo el efecto contrario.

Buena parte de Europa ahora estará obligada a germanizar su gobernabilidad económica..

 

Pag/12   14:44 › CRISIS ESPAÑOLA

El FMI elogió a Rajoy por los ajustes, pero le pronosticó dos años de recesión

Según el estudio “Perspectivas de la Economía Mundial”, la economía española se contraerá un 1,7 por ciento este año y un 0,3 en 2013, y por ello es probable que el gobierno vuelva a incumplir con su objetivo de déficit de 1,5 por ciento. Así y todo, la gestión del conservador Partido Popular “está comprometida a intentar hacer lo que necesita hacer” y es por eso que tal vez las proyecciones puedan ser menos peores, consideró el economista jefe del organismo multilateral, Olivier Blanchard.

El informe del organismo multilateral indica, además, que la proyección de 0,2 por ciento de crecimiento económico estimado por el Banco Central español será menor de lo previsto. De entre todos los países de la región, sólo Italia prevé resultados peores que España, con un crecimiento negativo de -2,2 por ciento este año y de -0,6 por ciento el próximo.

Las perspectivas de crecimiento para toda la eurozona son de -0,5 por ciento en 2012, en lo que el FMI denominó hoy una “recesión suave”, que recién en 2013 volverá a números negros aunque muy bajos: 0,8 por ciento de crecimiento para el año próximo. España e Italia, sin embargo, estarán excluidas de esta leve recuperación.

Ante este panorama, el comisario de Asuntos Económicos, Olli Rehn, reiteró su llamamiento al gobierno español para que el país cumpla cuanto antes los objetivos de reducción del déficit alegando que ello contribuirá a restaurar la confianza. “Dado que esta es esencialmente una crisis de confianza, es fundamental que la sostenibilidad de las finanzas públicas se restaure sin demora, y por ello en nuestra opinión es esencial cumplir los objetivos fiscales para 2012″, comentó el finlandés.

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, prometió a Bruselas reducir este año el déficit hasta el 4,4 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB). No obstante, en 2011 la cifra fue del 8 por ciento, en lugar del 6 por ciento prometido. Al tiempo que lamentó esa mala noticia, Rehn aplaudió la rápida actuación anunciada por el ejecutivo español para poner en orden las cuentas estatales.

 

Pagina/12 DIALOGOS › ALVARO GARCIA LINERA, MATEMATICO, PROFESOR DE SOCIOLOGIA Y VICEPRESIDENTE DE BOLIVIA

“De las transnacionales al Estado y del Estado a la sociedad productiva”

“Consenso con los tuyos y con los que no son los tuyos, acción directa”, afirma García Linera para describir la estrategia del gobierno de Evo Morales. Las contradicciones entre pueblos indígenas y el desafío de construir formas comunitarias de la economía.

Por Mario Toer y Federico Montero

–¿Cómo se llega al momento que hoy vive Bolivia?

–Nuestro proceso revolucionario boliviano ha atravesado varios momentos que conviene repasar. Hacia el año 2000, cuando el proyecto neoliberal parecía invencible, comienza a visibilizarse el malestar, y la gente buscaba alternativas ante las relaciones de dominación. Entonces se devela la crisis, la sociedad comienza a imaginar otra posibilidad de vida, otra posibilidad de organización política. El segundo momento es cuando este malestar colectivo, esta debilidad de dominación de las elites, de su discurso y su organización de la vida, da paso a la conformación de un proyecto de poder alternativo. Es cuando la gente dice: “Hay que recuperar los recursos naturales, hacer la asamblea constituyente y conformar un nuevo régimen de gobierno”. Esto se da entre 2003 y 2006. Luego viene un tercer período, en que este proyecto de poder se vuelve gobierno, a través del presidente Evo Morales, y donde las formas organizativas de la sociedad, que habían mostrado su capacidad frente a la represión, muestran su capacidad electoral y comienzan a implementar una serie de transformaciones del Estado, de las relaciones de poder. Pero, claro, la vieja estructura dominante puede tolerar perder el gobierno, pero antes de perder el poder va a dar una batalla muy dura. Es la batalla por el poder económico, por el poder político y el poder cultural, que va entre 2007 y 2009: la agenda constituyente sigue adelante, pero los riesgos de quiebre de la unidad estatal se hacen visibles. Se intenta un golpe de Estado, se intenta crear una dualidad conservadora del poder, contraponer al gobierno del presidente Evo con el Oriente, se crean grupos armados para dividir al país. Y el gobierno del presidente Evo va derrotando cada una de esas confrontaciones políticas. Y a cada momento este bloque nacional popular, de núcleo indígena, va a ir sorteando las tareas, por momentos debilitándose, fracturándose; después se vuelve a recomponer, para dar el siguiente paso.

–En la Argentina también hubo que “recomponer”. ¿Cómo encararon aquí estos problemas?

–Aquí ha habido un juego que podemos considerar desde la perspectiva marxista: las victorias políticas han podido ser consolidadas y viabilizadas por victorias económicas, mucho más silenciosas y menos espectaculares, pero más sostenidas. Cuando entramos nosotros, el 40 por ciento del PIB estaba en manos de dos empresas de dos países extranjeros. Al cabo de tres años pasamos de un Estado mendigo a un Estado relativamente fortalecido, con capacidad de control y manejo del excedente económico, que le va a permitir al gobierno consolidar alianzas, ampliar los beneficios sociales, expandir la distribución de la riqueza. Este tipo de transformaciones ha sido la base material de las victorias que se van llevando contra la derecha golpista y separatista. Hoy podemos decir que el bloque social popular indígena que logra el gobierno ha transformado en parte la naturaleza del Estado en Bolivia.

–¿En qué sentido puede decirse que se ha modificado la naturaleza del Estado?

–Hoy, las clases sociales que dirigen el Estado son muy distintas a las financieras, mineras, banqueras. Es un bloque de poder de origen campesino, popular, plebeyo, con alianzas con sectores medios. Los sectores que ocupan ámbitos decisorios –los ministerios, las empresas públicas–, cambiaron su condición de clase y su condición étnica cultural de manera radical. En la estructura económica, ya no es la inversión extranjera la que dinamiza sino el Estado en primer lugar. Y en el ámbito ideológico cultural desaparecen del escenario las ideas neoliberales, que eran el centro del debate. Antes lo que decía la confederación de empresarios era casi como oír al Espíritu Santo, una misión del BID o del Banco Mundial era recibida como la llegada misma de los apóstoles a Bolivia… ahora pasan a una página perdida del periódico. Estamos más atentos a qué pasó con la confederación de campesinos, qué pasó con los cocaleros, qué pasó con la Cidob… Este es el nuevo escenario político. Y el imaginario en torno del cual partidos, dirigentes, universitarios y académicos organizamos la vida, es otro, es un trípode: plurinacionalidad, autonomía y economía plural, que organiza el imaginario colectivo de la sociedad. De izquierda a derecha, discuten y se mueven en este trípode: ése es el debate. Bloques de clase, formas organizativas de la decisión político-institucional e ideario colectivo de la sociedad; en ese sentido hay un nuevo Estado. Pero un nuevo Estado no anula las luchas, ni las contradicciones: simplemente las desplaza. Esas contradicciones de la sociedad ahora atraviesan también al Estado. Por eso entramos en una nueva etapa que hemos denominado de tensiones al interior de la sociedad y del Estado.

–Serían las “contradicciones en el seno del pueblo”…

–Sí, exactamente. Yo he optado por llamarlas “tensiones creativas” porque no son proyectos alternativos; en el momento en que las contradicciones den lugar a un nuevo proyecto de Estado y sociedad, serán antagónicas, pero no es el caso. Doy algunos ejemplos: nadie pone en duda que el Estado debe ser el principal generador y controlador del excedente económico del país. La discusión es cómo se lo usa. Unos dicen: “Hay que entrar rápidamente en la etapa industrializadora”. Otros dicen: “Sí, pero utilicemos buena parte del excedente para distribución salarial”. Sólo que en nuestro país no se discute tanto en los periódicos como en tiempos leninistas sino en marchas, movilizaciones, en el paro que te hago para afirmar la posición de un sector, de una región. Es un lenguaje más plebeyo, que transcurre en la calle y no tanto en lo literario… También ha empezado a surgir otro tipo de tensiones internas. El proceso de economía plural tiene que satisfacer necesidades básicas de la gente, pero también tiene que preservar el porvenir de la vida y de la naturaleza. Nosotros, que somos defensores de la Madre Tierra, tenemos que cabalgar en esa contradicción, hoy visible, pero que hace cuatro años no lo era, sin caer en la creencia de que los que vivimos en la Amazonia tenemos que cuidar el bosque para el mundo entero. Esa es una trampa imperial que las ONG nos quieren meter, porque en el norte siguen depredando todos los bosques. Pero hay un fondo justo: tienes que satisfacer necesidades básicas y materiales sin destruir el núcleo de la naturaleza. Otra contradicción interna se da entre el interés general y el particular, con los movimientos sociales que han creado con su acción colectiva la base de este proyecto general de sociedad. Pero en ciertos momentos se repliegan y comienzan a concentrarse en sus intereses locales y particulares. Cuando la Cidob reclamaba que las 17 millones de hectáreas expropiadas fueran sólo para los indígenas de tierras bajas, o cuando la COB nos pedía que las reservas internacionales, que son de todos, se utilizaran para los salarios de salud y educación, que son de pocos. Este repliegue a lo particular es temporal, luego la sociedad crea e impulsa nuevamente intereses comunes. Entonces éstas son tensiones creativas internas al propio bloque de poder, que no ponen en discusión el núcleo de plurinacionalidad, economía plural y autonomía. Pero el porvenir sigue siendo incierto, y será una obra de creación colectiva, de debate, de duda y de avance colectivo. Nadie tiene definido el horizonte, ni está esperándonos en la esquina el comunismo. Estamos entendiendo que así se hacen las revoluciones, así de complejas. Nadie está por encima de la historia. La historia es la acción viva de las personas.

–En este contexto, ¿cómo se inscribe la convocatoria a la cumbre plurinacional que ha realizado el gobierno?

–Ha sido imaginada como una amplia convocatoria de la sociedad civil. Obtuvimos el 64 por ciento de los votos, hay una Constitución, un programa de gobierno y un sentido común consolidado. Queremos discutir qué se modifica, dónde se acelera, cómo se profundiza. Se trata de eso. Aquí hemos convocado a la sociedad civil en su conjunto, la que está cercana, la que está lejana, hasta empresarios, a todos, para ver cómo profundizamos estos tres pilares ordenadores de la sociedad, la economía y el Estado.

–¿Cuáles son los desafíos pendientes en la actualidad?

–Hay dos espacios sociales particulares que requieren aún una larga lucha y transformación. En lo económico hemos dado un primer paso. Partimos de un poder económico extranjerizado y a través de las nacionalizaciones, la presencia del Estado en la economía, se ha logrado romper muchas relaciones de dependencia, de intermediación con los mercados internacionales, de usura, empoderando al productor en muchos lugares. Pero falta el segundo paso: cuando los productores asociados de soja, maíz o trigo, por caso, tengan su silo y puedan exportar o procesar. Tenemos experiencias; en Oruro, por ejemplo, a un empresario textil le fue mal, cerró y vino el Estado, les dio crédito a los trabajadores, se asociaron y han puesto en marcha la fábrica. ¿Cómo hacemos para que eso se expanda a otras áreas de la economía? El poder económico de la sociedad productiva, ése es nuestro sueño, nuestro siguiente objetivo. De las transnacionales al Estado y del Estado a la sociedad productiva. Pero es difícil. Les puedo contar experiencias de cómo el Estado construyó empresas que no pudieron ser administradas por los que las habían pedido, y tuvieron que volver al Estado. Porque no había capacidad de gestión, ni disciplina interna. Por mucho que el Estado tenga buena voluntad, depende de la experiencia de la sociedad. Bolivia tiene una experiencia sedimentada en control de tierra comunal en términos de propiedad, pero no hay una base comunal en términos de producción directa, que es familiar e individual. ¿Cómo se pasa hacia una producción más colectiva y a una administración más común? Ahí tenemos una gran tarea, de construcción de formas comunitarias de economía, poder económico-social. El otro espacio de lucha pendiente es en el ámbito cultural. Hay un sentido común social, ésa es una victoria, pero el control material de los medios sigue siendo privado y muy afincado en las antiguas elites políticas. Las principales cadenas de televisión aquí en Bolivia están en manos de los que hace 5 años estaban en el Parlamento y en el gobierno. Están en la política mediática, con mucha incidencia, con discurso ultraconservador, histérico. ¡Pongan los noticieros y van a creer que están en Irak! Cuando hay conflictos intensos, este histerismo parece ordenar el mundo; pero cuando no hay tantos conflictos, queda ahí, como una telenovela más. Ahí hay dos batallas que dar.

–¿Cómo se origina el conflicto con los pueblos indígenas del Oriente?

–Desde que se formó el MAS, el núcleo organizativo de lo indígena y lo popular ha sido lo aymara-quechua, dos naciones que representan el 58 o 60 por ciento de la población en Bolivia. Los indígenas de tierras bajas de la Amazonia representan el 2 o 3 por ciento de la población y componen además numerosas naciones en su diversidad identitaria. Siempre ha habido un esfuerzo, no exento de complicaciones, de las regiones indígenas mayoritarias para articular con los pueblos indígenas del Oriente amazonil. En la asamblea constituyente se dio un debate muy intenso entre la lógica más peticionista y autonomista de los indígenas de tierras bajas, y la lógica más de conducción del Estado, de las tierras altas. En tierras altas ha desaparecido la hacienda, no hay atisbo del viejo señor dueño de la vida, de los sueños de la gente. En el Oriente, aunque hay una revolución silenciosa en ciertas zonas, lo que es el Beni, Pando, todavía las jerarquías son muy fuertes y ahí lo que ha hecho el gobierno es impulsar la presencia del Estado, para acelerar la ruptura de estas jerarquías tradicionales. Cuesta, porque es la tercera parte del territorio de Bolivia. Y ahí nuestros indígenas líderes de tierras bajas juegan de distinta manera: a veces en alianza franca, directa, con indígenas de tierras altas, otras con los propios patrones…

–¿Allí aparece la resistencia a la construcción de la carretera en el Tipnis?

–Antes del problema del Tipnis ya se había dado la fisura, en Santa Cruz y en el Beni. Es algo que no se conoce mucho. A comienzos de 2011, en Santa Cruz, los pueblos indígenas de tierras bajas deciden aliarse con los partidos conservadores, los verdes, para tomar el control de la asamblea legislativa departamental y aislar al MAS. Estas alianzas estuvieron basadas en la incorporación de dirigentes en la Secretaría de Asuntos Indígenas de la gobernación, algo a lo que siempre nos habíamos opuesto. Ahí se quiebra el Cidob. Lo del Tipnis se produce a continuación de esta ruptura. Pasó algo similar en el Beni, pero allí, como las relaciones sociales son más duras, más agresivas, funcionó un esquema de sobornos. Algunos dirigentes filmaron los sobornos a los diputados indígenas para que rompieran con el MAS… Todo un escándalo judicial, con sentencias aún pendientes. Ahí se detuvo esta estrategia de quebrar la alianza entre indígenas y el MAS. En Santa Cruz se logró, en el Beni no se logró.

–¿Y cómo piensan encarar la política para reconstruir alianzas con los que se alejaron?

–No es algo resuelto. Nuestra intención es volver a restablecerlas. Aunque la propuesta de aliarse con los verdes no resulta lo más óptimo, los compañeros se siguen moviendo en el ideario de la plurinacionalidad. Sostienen que no han sido suficientemente incorporados al esquema.

–Hay quienes afirman que en el gobierno, el presidente Evo y particularmente usted tienen un estilo intransigente, “jacobino”…

–Por lo general, hay dos modos de ingreso al gobierno: para enriquecer a los propios o para que sea una herramienta al servicio del beneficio del país. Las elites utilizan el gobierno para potenciarse como clase y mejorar su situación familiar, colectiva. Cuando un revolucionario, o un profesor universitario con otro tipo de ideas, es parte del gobierno, ¿para qué lo hace? Tiene que ser en función de un ideario. Esta es una primera división. Pero también se puede estar en el gobierno en función de ideales, aunque conteniéndolos por temor a los efectos que puedan tener en otros. Un poco Carlos Mesa es el ejemplo, un hombre honesto cuando fue presidente. Pero además hay que tomar decisiones. Y las decisiones tienen sus efectos, nada hay inocente en el mundo del gobierno y del Estado. En lo personal, así he asumido las cosas: para cambiar lo que está mal hay que afectar a otros. Si no, sería hipocresía. ¿Cómo un gobierno puede nacionalizar sin afectar a las compañías extranjeras? No te darán un abrazo, ni te invitarán a sus reuniones…

–Por eso insisten en el consenso con lo que ya existía, con el statu quo…

–¿Cómo vas a hacer consenso con ellos? Imposible. Haz consenso con los tuyos. Y eso hicimos. Cuando dijimos “vamos a nacionalizar”, algunos compañeros dijeron “expropie sin indemnizar”. Nosotros planteamos: “Señores, este gobierno va a nacionalizar indemnizando”. Y ganamos la discusión. Consenso con los tuyos y con los que no son los tuyos, acción directa. Y así hemos ido procediendo en distintas medidas. Hay otros momentos en que el espacio de legitimación estatal te permite tomar la misma medida, pero aplacando las resistencias, lo comunicas de la mejor forma posible. Pero en el fondo sabes que lo vas a hacer. Y no hay manera de sobornar. ¿Cómo van a sobornar a un tipo de ideales? Eso es quizá lo que observan algunos compañeros: antes se negociaba la decisión en función del dinero, fidelidades, compromisos. Es el caso del incremento del precio de la gasolina. Creíamos y seguimos creyendo que beneficiaba a Bolivia, habíamos consultado antes, lo sabía la COB, lo sabían los del transporte. Tomamos la decisión y vimos el rechazo, nos equivocamos y retrocedimos, claro. Pero se tomó porque era necesario para Bolivia, no para beneficiar a una empresa vendedora de gasolina. El presidente Evo y yo entramos al gobierno con esa convicción. Luego tienes que buscar que el que ha sido afectado no se aleje tanto, ver cómo lo recuperas o lo neutralizas. Y no puedes dudar. Si tú dudas en función de Estado y muestras debilidad, todo se viene encima. El Estado tiene sus formas, exige una representación del propio poder, por muy amplio que seas en la discusión, en la reflexión y en la consulta. Es parte de la propia retórica, de la propia catequesis del Estado. No debiera ser así, pero va a funcionar así un buen tiempo, porque así viene funcionando también hace un buen tiempo. Si no lo haces así, se te erosiona el principio de autoridad, por muy colectivamente que lo hayas construido.

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PAGINA12 SOCIEDAD › LA MAYORIA DE LAS MUJERES QUE IBAN A PROSTIBULOS DE MEXICO ERAN ARGENTINAS

Las pruebas de la red de trata

La denuncia publicada ayer por Página/12 fue ratificada ante distintos medios por la hija del ex agente de la SIDE. La organización regentea prostíbulos en Buenos Aires y en Cancún. La Justicia empezó a investigar.

Por Raúl Kollmann

La denuncia de Lorena Martins contra su padre, Raúl Martins, por trata de personas y cohecho respecto de jefes policiales y jefes del área de Control del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires recayó en la fiscalía que está a cargo de Gerardo Pollicita. El fiscal le debe requerir al juez Norberto Oyarbide la investigación de todos los nombres y montos de dinero que se pagaron como coimas, datos que Lorena pudo recabar en los últimos seis meses, en que tomó contacto con la organización de prostíbulos en Buenos Aires y Cancún, propiedad de su padre. Martins fue oficial de la SIDE durante 13 años y su hija ya declaró ante la Unidad Fiscal de Atención a los Secuestros Extorsivos (Ufase), especializada en trata de personas, que conduce Marcelo Colombo. Allí reveló cómo se llevaban a las chicas argentinas a México: “La mayoría de las chicas que estaban en The One, el único prostíbulo de la zona turística de Cancún, eran argentinas. Las llevaban allá y las quebraban. Algunas, muy pocas, eran brasileñas. La mayoría, argentinas”, contó ayer Lorena en Radio Del Plata.

No bien el fiscal requiera la instrucción del expediente, se presentará a declarar una mujer que trabajó con Martins, fue llevada a México y vivió todo el proceso que el ex agente de la SIDE denomina “quebrar a las chicas”. Les pagan el pasaje, les aseguran que serán modelos o recepcionistas, les prometen mucho dinero y cuando llegan a Cancún empiezan por quitarles el pasaporte, luego las dejan sin vivienda, las endeudan y de esa manera se hace la presión para que vayan ejerciendo distintos grados de prostitución. Al principio sólo en bailes, luego bailes con erotismo, el siguiente escalón es el sexo oral y finalmente “el pase” a la habitación. Impresiona ver las planillas en las que se habla de cada uno de esos servicios realizados por cada chica. Lorena las aportará a la causa judicial. También otras planillas en que se les deduce plata a las mujeres por multas: una de las fallas más graves es darle el teléfono a un cliente.

Raúl Martins vive actualmente en Cancún, pero Migraciones de ese país resolvió expulsarlo justamente por las acusaciones por trata de personas. Lorena declaró a la Justicia que su padre mantiene un estrecho vínculo con Los Zetas, un temible cártel de narcotraficantes. Y en las denuncias aparecidas en aquel país, políticos de distinto signo se acusaban entre sí por darle protección. Lo cierto es que Martins logró parar la expulsión presentando numerosas apelaciones a la Justicia y, según el diario Reforma, todavía rige una de esas apelaciones. Por esa razón, Martins no puede dejar México: en caso de hacerlo no podría reingresar.

La hija del dueño de los prostíbulos resolvió denunciarlo a raíz de que Martins abandonó a su familia –su esposa y tres hijos–, por lo cual Lorena decidió acercarse a la organización que lidera su padre y desde marzo pasado recabó datos sobre la forma de funcionamiento y ahora los presentó a la Justicia. Su abogado, el ex secretario del juez Juan José Galeano, Claudio Lifschitz, entregó un primer escrito a la Ufase y luego Lorena estuvo declarando durante varias horas. La decisión del fiscal Colombo fue enviar el expediente a la Cámara Federal, que procedió al sorteo de rigor y la causa quedó en manos de Oyarbide, quien conoció a Martins en 1999, hace ya 13 años. Habrá que ver si el magistrado da un paso al costado o si decide investigar él mismo. Por de pronto, Colombo ordenó que Lorena sea custodiada ya que, además, fue víctima de una tentativa de homicidio a fines de octubre.

En su primera declaración, a Lorena Martins no le pidieron ni dio detalles de los arreglos que los hombres de su padre en la Argentina mantienen con distintos comisarías y dependencias de la Policía Federal. Es que la Ufase se concentra en la investigación de trata de personas y no en el cohecho. Lo cierto es que Lorena dice que está dispuesta a aportar los nombres de los comisarios a los que se les pagaría, quién entrega el dinero y quién lo recibe. Asegura incluso que conoce los nombres de los jefes policiales que se negaron a entrar en el juego. No bien el fiscal Pollicita requiera la instrucción del expediente, la joven se presentará con esos datos y pruebas escritas.

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pagina12EL PAIS › LA JUSTICIA ARGENTINA REQUIRIO INFORMACION A ESPAÑA SOBRE LOS CRIMENES DEL FRANQUISMO

Un atajo para luchar contra la impunidad

A partir de la denuncia de víctimas de la dictadura de Franco, la jueza Servini de Cubría pidió a España datos para iniciar la causa. El principio de justicia universal lo aplicó el español Baltasar Garzón para investigar a las dictaduras latinoamericanas.

La Justicia argentina empieza a investigar los crímenes del franquismo. La jueza María Servini de Cubría pidió nombres y domicilios de los militares vivos involucrados en el gobierno fascista, una lista con las empresas que se enriquecieron a costa del régimen e información sobre la cantidad de desaparecidos, fusilados y niños apropiados entre 1936 y 1977, año en que murió el dictador Francisco Franco. El requerimiento se enmarca en la causa iniciada por víctimas y familiares de fusilados y desaparecidos radicados en Argentina, que denuncian al Estado español, basados en principios de justicia universal. Fue a través de esos mismos términos internacionales que el juez Baltasar Garzón logró abrir investigaciones sobre los delitos cometidos en las dictaduras argentina y chilena y detener a Augusto Pinochet en Londres en octubre de 1998. En ese momento, la intervención judicial significó un enorme aporte a las causas de los organismos de derechos humanos de los dos estados americanos.

Mientras en España temen por el silenciamiento de los crímenes de lesa humanidad cometidos durante el mandato de Francisco Franco, la jueza federal argentina rechazó una presentación del país europeo que sostiene que puertas adentro se investigan esos delitos y solicitó medidas probatorias concretas.

Pero lo que se hace hacia afuera, no se replica hacia adentro. Mientras desde el extranjero Garzón es aplaudido, en España lo espera un juicio que le inició el mismo Estado por haberse declarado competente para investigar los crímenes cometidos por La Falange, el partido que encabezaba Franco. “Yo actué como juez interpretando las normas nacionales e internacionales, como en otros casos”, dijo en declaraciones radiales recientes. Lo que pasa, en su opinión, es que “el franquismo en España todavía está vivo”.

En ese marco, organismos de derechos humanos españoles manifestaron que temen que, con la llegada de la derecha al poder, de la mano del jefe del Ejecutivo Mariano Rajoy, se retroceda en los derechos adquiridos. “Existe un peligro de regresión, porque la crisis económica es la excusa para que caigan las ayudas que recibimos”, apuntó Pedro Vicente Romero de Castilla Ramos, referente de la asociación Memoria Viva. En julio último, además, el Parlamento español ratificó la Ley de Amnistía vigente desde 1977, que bloquea el procesamiento de los militares involucrados.

Por eso, para Garzón es “complicado” que otro juez español investigue los crímenes de la dictadura franquista. Paradójicamente, en ese contexto, la Fiscalía General del Reino de España realizó un informe, a pedido de Cubría, destinado a responder si España investiga los crímenes del franquismo. La respuesta fue que “se han tramitado y se están tramitando numerosos procedimientos judiciales”. Algunas de las causas en curso citadas por la autoridad española se referían a los procesos desprendidos de las acciones de Garzón. “Esas causas se archivan automáticamente por prescripción o por una cuestión de competencia, ya que los jueces buscan que se haga cargo el Tribunal Superior de España”, explicó el abogado querellante Máximo Castex.

Con el exhorto de ayer, Servini de Cubría derrumbó la endeble torre de argumentos. Solicitó los “nombres y últimos domicilios conocidos de los miembros de los Consejos de Ministros de los Gobiernos del Estado Español y de los miembros de los mandos de las Fuerzas Armadas, Guardia Civil, Policía Armada, Directores de Seguridad y dirigentes de La Falange” que actuaron durante el franquismo –comprendido entre el 17 de julio de 1936 y el 15 de junio de 1977– con la “certificación de los que hayan fallecido”.

Además, pidió el número de personas desaparecidas, con sus nombres completos, y la fecha y el lugar de sus desapariciones; la cantidad de personas asesinadas y torturas por “persecución política”; y la cifra de niños sustraídos a sus familias de origen, apropiados y con su identidad sustituida por familias afectadas a la dictadura. Las agrupaciones que luchan por la memoria aseguran que son al menos 30 mil los bebés robados.

También se requiere informes sobre las fosas comunes encontradas, la cantidad de cuerpos recuperados a la fecha y la lista de empresas privadas beneficiadas del trabajo forzado y esclavo de los presos republicanos, que aún siguen activas. Para Castex, ese último punto del exhorto librado el 13 de diciembre último es fundamental. “Con las enormes distancias y diferencias, puede tener las repercusiones que acá tiene el tema de (la empresa que durante la dictadura militar pasó a manos del Grupo Clarín) Papel Prensa.”

Todas las medidas pedidas por Servini de Cubría corresponden a las peticiones solicitadas por el equipo de abogados de los familiares o españoles radicados en Argentina. En su última presentación, el 25 de noviembre último, la querella solicitó además que la jueza se constituya en la embajada nacional en España para recibir en persona nuevas denuncias y testimonios de víctimas. La magistrada podría dar lugar a este pedido una vez que recabe los datos solicitados.

“Tras 40 años de dictadura y 35 de democracia –sostienen los abogados argentinos en el último documento entregado a Cubría–, en España no sólo no existe siquiera una Comisión de la Verdad (si no que) no hay un solo niño a quien se le haya restituido su identidad. No hay un solo victimario que haya sido identificado, uno al que siquiera un juzgado le haya tomado declaración, ni un imputado por la comisión de alguno al menos de los múltiples, masivos, generalizados crímenes cometidos.”

Informe: Rocío Magnani.

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Cançó del Bon Amor – Lletra

Sa lluna encara no és posta,
si alç es cap la veuré.
Jo cant as mig des carrer
bon amor, davant ca vostra.
Davant ca vostra hi ha
bon amor, dos garrovers
m’agradaria ser arbre
ventura em veuries més.
Davant ta finestra hi ha,
bon amor, un margalider
jo no vull cap margalida
que jo et vull a tu primer.
Es vent diu que no m’estimes
bon amor, jo no m’ho crec
es vent xiula, mou els arbres
però d’amor ell no en sap res.
Quina cambra tens més blanca
bon amor, que trista està,
està plena de paraules
que no vull escoltar.
Sa lluna ara ja és posta
bon amor, i tu no hi ets,
estic cantant tota sola
només m’acompanya es vent…

 

 

pag12 EL PAIS › CRISTINA FERNANDEZ DE KIRCHNER EVOCO A IVAN HEYN

“Un militante incansable”

La Presidenta destacó la capacidad del fallecido funcionario y lo calificó como “un economista brillante”. “Me quedé sin aire. Tenía la edad de mi hijo, 34 años”, contó del momento en que se enteró de su muerte. Luego, CFK recibió a los hermanos de Heyn en Olivos.

Le tiembla la voz cuando lo nombra. Hace un esfuerzo por no llorar, como lo sigue haciendo las diversas veces que ha nombrado a su marido Néstor Kirchner. Da un rodeo, pero finalmente se decide y Cristina Fernández de Kirchner dice: “Iván Heyn”. A su nombre lo sigue un extenso aplauso, de pie. La Presidenta hace una semblanza de la vida del fallecido funcionario, en la que no deja de ubicar claves políticas: “Un niño bien, como hubiera dicho alguno”, se sonríe, en su primera alusión al discurso de la semana pasada del titular de la CGT, Hugo Moyano. Luego dirá que hay que “seguir trabajando en honor de los que no están, que no quieren vernos dejarnos apurar”. Sobre cómo recibió la noticia de la muerte de su subsecretario de Comercio Exterior, sólo comenta: “Me quedé sin aire. Tenía la edad de mi hijo, 34 años”.

CFK promediaba ya un discurso de tono económico-político en la inauguración de una unidad de la Anses, en el que anunció la firma de un decreto que fija un tope al costo para préstamos a jubilados que otorgan las mutuales. “Ayer tuve un día en mi vida muy especial”, empezó a decir, con la voz que ya le temblaba. La Presidenta señaló que quería “recordar en un día como hoy y con esta medida a un joven militante, economista, economista callejero, como a él le gustaba llamarse y como les gustaba llamarlo a sus compañeros, que era nuestro subsecretario de Comercio Exterior, Iván Heyn”.

Tras el extenso aplauso, la Presidenta hizo una semblanza de la historia de Heyn. “Era un joven de los tantos que se incorporaron a la política, tenía una historia muy particular que él siempre la comentaba; su padre, producto de la crisis del año 2000 y 2001, fundió una empresa familiar de correas para autos y de ser clase media alta, clase acomodada –un niño bien, diría alguien– pasó a ser un chico que tuvo que ganarse la vida porque su familia se fue del país”, relató CFK.

“El decidió quedarse en su país y continuar sus estudios de economista. Hacía pulseritas y con eso pagaba la pensión, porque ni casa le quedó a la familia, perdieron todo como tantísimos argentinos, y con esas pulseritas se pagó los estudios, se recibió de licenciado en economía”, contó la Presidenta. “Era un brillante economista que no se cansaba de repetir esa frase de Scalabrini Ortiz y también el concepto de Jauretche, que dice que cuando alguien no entiende algo en economía, en realidad no es que le falte inteligencia, sino que lo quieren embromar y se la explican difícil para que no la pueda entender”, indicó.

“Iván era, además, un incansable militante. Ayer (por el martes) fue un día muy difícil, cuando me comunicaron su partida sentí que me quedaba sin aire, yo a los jóvenes los veo como si fueran mis hijos, además tenía la edad de mi hijo, 34 años”, dijo, mientras intentaba no quebrarse. Estuvo a punto de llorar varias veces. Contó que, a la vez, su hija Florencia le contó que había nacido Néstor Ricardo, el primer sobrino nieto de CFK.

“Iván había sido uno de los jóvenes que habían estado en la Plaza de Mayo en la caída de De la Rúa el 20. Yo era senadora. Me acuerdo de ese día como si fuera hoy. Estábamos sentados en el Senado cuando nos vinieron a anunciar que estaban reprimiendo a las Madres en la Plaza de Mayo. Iván era uno de esos jóvenes que concurrieron a la Plaza de Mayo para proteger a las Madres, por eso fundó la Agrupación 20 de Diciembre, con la que ganó la FUBA como presidente el 27 de diciembre del 2001”, recordó la mandataria. “Ayer fue 20 de diciembre, el día que partió, diez años exactos de aquel día y un poco menos de haber sido consagrado con su Agrupación 20 de Diciembre presidente de la FUBA”, indicó CFK.

Decidió, entonces, leer un párrafo de un diario “que no tiene ninguna simpatía con el gobierno”. “Iván Heyn vivía en un departamento sencillo, de tres ambientes, en San Telmo, ostenta un record curioso para la política: no designó a ningún contratado en su paso por la Corporación de Puerto Madero. Puso pasión y honestidad en lo suyo, por ello el dolor que generó ayer en variados ámbitos”, leyó CFK. “Yo quería leer este pequeño párrafo porque refleja no solamente a Iván sino a miles y miles de jóvenes que muchas veces son cuestionados por el solo hecho de ser jóvenes honestos, alejados de prácticas que tanto daño han hecho a la política y al país”, reivindicó a la militancia juvenil del kirchnerismo.

CFK pidió seguir trabajando “por los que están y en honor a los que partieron, que quieren vernos fuertes, de pie, sin desmayar, sin dejarnos apurar”. La Presidenta volvió sobre el decreto que acababa de firmar. “Creo que el número es el 246 –señaló–, pero si pudiera poner un nombre a este decreto le pondría el nombre de Iván Heyn.”

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